Análisis del ambiente
La terraza es un gran atractivo aquí, con vistas amplias sobre Cusco y Plaza de Armas. El lugar queda cerca del centro, así que funciona bien para salidas tempranas a tours y caminatas rápidas al pueblo. El desayuno se sirve de manera relajada, y el staff es amable y servicial. El lugar tiene una sensación familiar, y hay espacio para dejar bolsos un rato cuando los planes tienen huecos entre viajes. Eso lo vuelve práctico para días de trekking y traslados al aeropuerto. Algunas habitaciones son acogedoras y cómodas, y el balcón o la terraza suman un buen lugar para pausar. La contrapartida es la subida: la calle es empinada y llena de escalones de piedra, así que llegar a la puerta con equipaje puede cansar. Las habitaciones pueden ser frías, especialmente de noche, y el agua caliente puede requerir paciencia. Si estás bien con eso, la vista y la ubicación céntrica hacen buena parte del trabajo pesado.
Señales a revisar
- Escalones empinados de piedra llevan hasta la puerta, así que las maletas pueden ser un entrenamiento y los taxis no pueden llegar.
- Las habitaciones pueden ser frías por la noche, y puede hacer falta pedir mantas extra.
- El agua caliente puede ser inconsistente, y algunas duchas son pequeñas o complicadas.